Siguiendo el itinerario de nuestra Escuela de Formación para MIPES, nos trasladamos a la comuna de La Unión para una de las jornadas más cruciales para cualquier micro y pequeño empresario: la capacitación del día en Regulación Laboral. A menudo, los aspectos legales son vistos como un laberinto burocrático, pero nuestra misión fue desmitificar este campo y mostrar que una correcta aplicación de la normativa es, en realidad, un pilar para la sostenibilidad y el buen nombre del negocio. Nuestro relator, un experimentado abogado laboralista, no solo presentó la teoría, sino que ilustró cada punto con ejemplos prácticos y casos de la vida real.
La sesión se adentró en detalles que marcan la diferencia. Abordamos desde la correcta redacción de un contrato de trabajo, la importancia de los anexos, hasta cómo gestionar correctamente las licencias médicas y el pago de cotizaciones previsionales. Se discutió la obligatoriedad de un reglamento interno de orden, higiene y seguridad, y cómo este documento puede ser una herramienta poderosa para prevenir conflictos. Un momento clave fue cuando se analizó un caso hipotético de despido por necesidades de la empresa, desglosando cada paso legal necesario para realizar el proceso de manera justa y transparente. Los participantes, con sus cuadernos llenos de notas, no dudaron en plantear sus inquietudes específicas, desde cómo contratar a un familiar hasta los derechos de los trabajadores a tiempo parcial. La jornada fue una demostración de que el conocimiento legal no es un obstáculo, sino un activo que permite a los emprendedores construir una base sólida, garantizando no solo el cumplimiento, sino también la creación de un ambiente de trabajo justo y ético que atrae y retiene al talento.